

Por la simple razón de poseer una naturaleza conflictiva que no ha evolucionado mucho con el transcurso de los años, es que el ser humano cae una y otra vez en mirar la paja en el ojo ajeno y no ven, ni se dan cuenta del tremendo tronco que tienen un su propio ojo. Si bien, nunca hay que meter a todos en el mismo saco, ni menos generalizar, pero he aquí, una muestra de un patrón repetitivo y preocupante.
Llama mucho la atención, los argumentos moralistas y lapidarios de ciertos jóvenes y algunos jóvenes adultos cibernautas (16 a 40 años); supuestamente concebidos genéticamente para no cometer errores en su existencia terrenal; con una facilidad impresionante para descalificar a los demás, sin ni siquiera haber experimentado el 10% de las vivencias de los que estos cuestionan con tanta liviandad.Con suerte muchos de est@s jovencit@s recién están aprendiendo a higienizarse apropiadamente para no andar expeliendo olores nauseabundos de sacadas de pañales putrefactos retirados de sus despícheras de forma reciente o tardíamente. O dicho en buen chileno, con suerte saben limpiarse el culo después de ir al W.C.
Desde un tiempo a la fecha en las redes sociales much@s de est@s jovencit@s engreíd@s, y que aún, son dependientes de sus senos familiares hacen peure a las víctimas de turno por esos medios, con argumentos cargados a lo descalificativo con altos niveles de groserías y creyendo que su opinión es la única verdadera.
Me imagino que estos incipientes jueces y juezas inquisidores extremadamente moralistas jamás han cometido errores o pecados libidinosos y tal vez, no tienen malos hábitos o vicios que enturbien su existencia. Doy por hecho que ellos se creen perfectos por sus argumentaciones tan segur@s en sus críticas a los demás. Hay que tener mucho cuidado en fustigar demasiado a la gente; más aún, cuando no conocen bien a las personas que critican y su entorno familiar.
Los comentarios exacerbados de índole moral para mi gusto, siempre, son de una resultante inmoral, ya que nos empecinamos en ver la paja en el ojo ajeno y no vemos que muchas veces tenemos tejado de vidrio a nuestro haber. El ser humano más iluminado de todos los tiempos dijo “El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra” o dicho de otra manera: “Tienen que razonar antes de criticar a los demás, ya que todos tenemos algo que callar o disfrazar. No debemos que enjuiciar frenéticamente a los demás por algo que quizás hemos hecho nosotros también”.
Al basarnos en esta frase tan certera y sabia de Jesús; apostaría, con riesgo a perder la mano con la que escribo mis crónicas, que actualmente, si se lanzarían piedrazos al enjuiciado de turno para lapidarlo. Piedras lanzadas por est@s jueces juveniles con una supuesta moral a toda prueba, pero rellenit@s de egocentrismo, arrogancia, egoísmo, apatía, agresividad, vehemencia y moral inmoral.
HUBERZZA







